A veces parece que decir que uno utiliza técnicas tradicionales para hacer investigación de mercado es decir que uno no es creativo ni innovador. Pero como profesionales sabemos que decir que uno hace investigación de mercado sin recurrir a focus groups o encuestas es casi casi una mentira propia de quienes están más preocupados por vender una imagen cool que por hacer un buen trabajo.
Por eso decimos, desde un principio, que las metodologías tradicionales son parte de nuestra caja de herramientas. Y también decimos que sabemos adaptarlas a la realidad y tendencias culturales de los consumidores que estamos estudiando.
Nos apoyamos en tradición metodológica de probada efectividad, y construimos sobre ellas abordajes creativos, cercanos al consumidor.
Trabajamos con metáforas actuales, como la técnica del avatar.
Utilizamos técnicas lúdicas – desde collages a juegos del tipo “dígalo con mímica” o el “tutti-frutti”.
Generamos encuentros con el consumidor en espacios descontracturados, como salas especialmente acondicionadas, bares y – sobre todo – las propias casas de los consumidores.
Adoptamos el abordaje etnográfico (metodología que ya cumple casi 100 años) para entender al consumidor en su contexto, con técnicas de que van desde el auto-registro y hasta el shadowing.
Y, por sobre todo, sabemos construir un diálogo genuino y natural en cada uno de nuestros encuentros con el consumidor. Porque de eso se trata la investigación bien hecha.


