¿Qué (o cómo) pensamos?

Cómo pensamos

La investigación de mercados nace en el mundo moderno. Y con una mirada a nuestro alrededor, nos damos cuenta que ya no vivimos en ese mundo.

Vivimos en un mundo donde la aceleración es la única constante. Procesos cada vez más rápidos, que exigen organizaciones cada vez más eficientes y optimizadas

Y miramos a nuestro alrededor, y vemos como las tendencias y desarrollos propios de la cultura digital son los que definen la arquitectura de nuestra sociedad.

Por eso miramos ahí a la hora de inspirarnos. Y encontramos algunos keywords interesantes. Tiempo real. Fluidez. Cultura Beta. Descentralización. Networking. Metodologías ágiles.  Lean Startup.

Nos centramos construir conocimiento accionable para nuestros clientes, cargado de contenidos relevantes y desarrollado en los tiempos que nuestros clientes requieren.  De eso se trata “tiempo real”.

Sabemos de las necesidades cambiantes de nuestros clientes, que a veces redefinen los objetivos de una investigación cuando la misma ya está en marcha. Algunos lo llaman desorganización. Nosotros lo llamamos “fluidez”.

No creemos en equivocarnos, sino en explorar constantemente alternativas. En eso consiste la “cultura beta”. Productos e ideas que están en constante evolución. Un proceso continuo, donde permanentemente se mejora aquello que pueda ser mejorado, dando muchos pero pequeños pasos. Y para eso debemos “arriesgarnos” y decir lo que pensamos en etapas tempranas del proceso de investigación, para incorporar el feedback del cliente lo antes posible.

Porque nadie sabe más del negocio que el propio cliente. Por eso debe ser parte del proceso de análisis en todas sus etapas. Queremos conversar con el día a día, pensando juntos el significado de los datos que recopilamos. Definiendo juntos la dirección del análisis. No nos creemos expertos, sino facilitadores.

Sabemos del valor del trabajo en equipo, y de la importancia de construir el mejor equipo para cada proyecto. Y sabemos que los mejores equipos se construyen a partir de redes abiertas, de talentos que circulan por distintos lugares, enriqueciéndose en cada experiencia. De eso se trata la descentralización y el networking.

Y aprendimos que hay otras formas de organizar los proyectos, pensando en cortos ciclos de iteraciones sucesivas con un constante replanteo y validación de hipótesis, en constante comunicación con el cliente y trabajando para optimizar los procesos eliminando el desperdicio. Ese es el pensamiento de las metodologías ágiles y el Lean Startup.

Ese es nuestro pensamiento.